Fotografía: primiciadiario.com

LAS ENSEÑANZAS DE ALICIA LOS RETOS DE LA EDUCACIÓN VIRTUAL EN LA FORMACIÓN DE EDUCADORES

Juan Carlos Orozco Cruz

Exrector Universidad Pedagógica Nacional de Colombia

Un instante más y Alicia había pasado a través del cristal y saltaba con ligereza dentro del cuarto del espejo. Lo primero que hizo fue ver si había un fuego encendido en su chimenea y con gran satisfacción comprobó que, efectivamente, había allí uno, ardiendo tan brillantemente como el que había dejado tras de sí –De forma que estaré aquí tan calentita como en el otro cuarto –pensó Alicia- más caliente aún, en realidad, porque aquí no habrá quien me regañe por acercarme demasiado al fuego. ¡Ay que gracioso va a ser cuando me vean a través del espejo y no puedan alcanzarme!

 

Lewis Carroll Alicia

A través del espejo

 

Este es un evento sin lugar a dudas académico, pero de profundas implicaciones políticas. No se trata solo de asistir al intercambio de experiencias, a reconocer hasta donde es posible hoy en día el estado del arte de un campo del conocimiento que comporta cada vez más implicaciones en la construcción de las ciudadanías y endistribución de los beneficios de la cultura globalizada. No se trata simplemente de prefigurar el futuro próximo que habrá de deparar la dinámica científico-técnica para el conjunto de las culturas. Se trata también de considerar sus efectos sobre la constitución de las ciudadanías y la emergencia de nuevas prácticas culturales, su incidencia sobra intersubjetividad, los riesgos que le son inherentes.

 

Se trata de ser críticos, pero no en sentido contestario cuanto proactivo. ¿Cómo, por ejemplo, no sucumbir a la pretensión estandarizadora de las transnacionales del conocimiento? ¿Cómo no caer en el reduccionismo instrumentalista ante la inevitable presencia de la técnica en la vida cotidiana? ¿Cómo superar la simplificación mediática de la democracia y las nuevas desigualdades sociales que se construyen en el ejercicio de la ciberciudadanía?¿Cómo contribuir a la consolidación de un nuevo ethos solidario que promueva la equidad entre los diferentes y el bien común sin los excesos del consumismo a ultranza?

 

Preocupaciones como las anteriores imponen retos adicionales a la educación en su conjunto y, en particular a la formación de los educadores para los tiempos presentes y por venir. Nos impone reconocer de entrada la pasividad, que no resistencia infundada, por parte de muchos educadores y la excesiva confianza de buena parte de los sistemas educativos en soluciones tecnológicas desprovistas de sentido histórico y de contenidos qculturales pertinentes. Nos obliga a replantear los modelos pedagógicos y las lógicas que gobiernan la circulación de los saberes en los escenarios escolares. Nos conmina a reconsiderar el contenido de muchas de las políticas de estado relacionadas con la inversión en ciencia y tecnología y con la incorporación de los nuevos bienes de la cultura en la institucionalidad educadora.

 

En suma, exige a los educadores mayores compromisos y responsabilidades éticopolíticas. Impone emprender una transformación radical de la escuela que heredamos de la modernidad, lo que pasa necesariamente por resignificar la subjetividad educadora. Resignificarla en su valoración social, en sus relaciones con el saber, en su rol como productora de conocimientos, en su actuar político.

 

Y, por supuesto, tales exigencias se hacen más expresas a las instituciones formadoras de docentes que precisan de cambios radicales en sus lógicas de formación, en sus currículos, en su relación con la práctica, en sus modos de investigar, en sus ritmos y en sus tiempos. Las tecnologías subvierten las relaciones pedagógicas preponderantes en la escuela, la dotan de otros sentidos, modifican los roles canónicos asignados a sus actores, desbordan sus fronteras y modifican su temporalidad. Imponen la necesidad de un nuevo magisterio. un magisterio que comprende y, por lo tanto, asume su capacidad para con:

 

  • La producción de contenidos pertinentes y socialmente validados. En este sentido reconocer en el educador un sujeto de saber que se cualifica en la práctica social de su profesión.
  • El trabajo colaborativo y en red. Importancia de la pertenencia a una comunidad académica que valida intersubjetivamente su conocimiento. La democratización del currículo y el diálogo efectivo y fructífero de saberes. La flexibilización de los modelos pedagógicos y la apropiación referida a criterios democráticos de la producción científica y tecnológica.
  • La comprensión de lo virtual como nueva condición epistemológica y por ende generadora de una ampliación del campo de realidad.

Volviendo a Alicia. No hay una Alicia real y otra virtual, no es menos real el mundo delante que el que se explaya detrás del espejo. Es una misma pero diferente Alicia la que accede a las nuevas relaciones que emergen cuando se traspasa esa frontera difusa entre lo objetual y su imagen; cuando se conquista la otra territorialidad que emerge cuando se experimenta la no-pasividad del espejo.

 

Lo virtual no es lo opuesto a lo real, es lo otro real que se proyecta: otra imagen, otro objeto reflejado, otra imagen de la imagen. No se trata del mero proyecto de la óptica newtoniana de las imágenes especulares que a manera de fantasmas se muestran inasibles. Se trata de ser consecuentes con la nueva imagen de mundo que se entreteje desde finales del siglo XIX con las percepciones, construcciones y comprensiones que se desencadenan en los territorios del arte, de la literatura, de la ciencia y de la técnica y que pronto se traducen en relatividad espació-temporal, en provisionalidades epistemológicas, en estéticas inéditas, en indeterminismo e incertidumbre. En verdades itinerantes que no pertenecen a alguien en particular ni a todos simultáneamente. En nuevas realizaciones pero también en nuevos riesgos, en potenciales frustraciones.<p/<

Dos preguntas finales para no agotar esta breve reflexión: ¿De cuál lado del espejo nos encontramos? ¿Qué tan conscientes somos de ello?

 

Montería conectada con PEGUi

Rectores,  formadores y gestores TIC de Montería, se dieron cita en el taller de uso de la plataforma PEGUi. Esta capacitación la dirige personal especializado del consorcio Cátedra y T&T, quienes son los encargados de la infraestructura tecnológica.
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Inicia plan de formación de PEGUi en las ciudades

Los días  15, 16 y 17 de febrero en  Valledupar, Montería, Pasto y Bucaramanga se llevarán a cabo las actividades de capacitación al equipo de formadores que lideran las actividades del componente de formación de los diplomados y los talleres de uso y aprovechamiento de la plataforma  PEGUi; también los talleres de vocación TI dirigido a los estudiantes de los grados 9, 10 y 11 de los establecimientos educativos beneficiados del proyecto.

Formarse para  Formar

Con el fin de fortalecer  capacidades locales del proyecto de implementación de la Plataforma Educativa Unificada Inteligente PEGUi, los días 8, 9, 10, y 11 de febrero en la ciudad de Bogotá D.C,  se lleva a cabo la capacitación del equipo de coordinadores de apoyo de las ciudades de Montería, Pasto, Valledupar y Bucaramanga; para la preparación de los diplomados de la estrategia de Innovación Educativa y Uso de las TIC para el aprendizaje -ETIC@ del Programa Computadores para Educar: DocenTIC, InnovaTIC,  DirecTIC y TecnoTIC.

1Equipo de coordinadores de apoyo de las ciudades de Montería, Pasto, Valledupar y Bucaramanga.

 

Esta capacitación cuenta con la orientación de cuatro asesores pedagógicos de la universidad Tecnológica de Pereira, acompañados del equipo del área pedagógica del programa Computadores para Educar y  Findeter. Hacen presencia también el equipo del consorcio T&T – Cátedra y el equipo de interventoría de JaHV  McGregor.

 

2Asesores pedagógicos de la universidad Tecnológica de Pereira.