Así se busca cerrar la brecha digital en el campo

Las Escuelas Digitales Campesinas son la continuación o la versión del siglo XXI de la Radio Sutatenza. Familiarizar a los trabajadores rurales con las nuevas tecnologías es clave para que sean líderes, más productivos y conscientes de sus derechos.

Dicen que loro viejo no aprende a hablar. Pero eso, para los estudiantes de las escuelas campesinas digitales, no es cierto. Allí concurren trabajadores del campo, adultos, que en muchos casos nunca han tenido contacto con un computador. Se juntan para aprender qué es el software, el hardware, a abrir su correo electrónico y a confirmar o generar nuevas sospechas sobre el potencial que tiene internet.

Es el caso de un grupo de presidentes y miembros de las juntas de acción comunal del municipio de Chipaque, en Cundinamarca. Aunque ninguno tiene menos de 25 años, llegan con la capacidad de asombro de un niño y las ganas de aprender alborotadas. Luego de viajar incluso horas desde sus veredas, se ven una vez a la semana, de 3 a 5 de la tarde, con la emoción que tienen los amigos del colegio al reencontrarse después de las vacaciones.

Su maestra, o facilitadora como la llaman oficialmente, es la religiosa Elita Flores, una joven peruana que llegó en 2007 a Medellín a estudiar su carrera universitaria. Es docente y repite varias veces lo mucho que le gusta trabajar y enseñar a adultos. “Es muy gratificante porque, a pesar de que al inicio requiere mucha paciencia, luego uno ve los frutos”, dice. Vive en Bogotá, pero viaja –en el medio que pueda– casi todos los días a dar las clases en Chipaque, Cáqueza, Une, Fosca, Quetame y Nocaima.

Ese es el legado de la Radio Sutatenza, famosa por sus escuelas radiofónicas y estrategias educativas, con las que una cantidad incontable de colombianos aprendieron el abecé, los números o matemáticas y adquirieron conocimientos más avanzados en agronomía, salud o enfocados en la educación de las mujeres o la formación de líderes campesinos.

 

A pesar de que la señal radial se dejó de emitir en 1988 y de que seis años después murió su fundador, monseñor José Joaquín Salcedo, hoy la vocación pedagógica y comunitaria se mantiene a través de la organización católica Acción Cultural Popular (ACPO), que está cumpliendo 70 años. Según Mariana Córdoba, coordinadora de educación en ACPO, esa organización “se hizo mundialmente reconocida por las escuelas radiofónicas, pero la comunicación en el mundo actual es más transmedia, hay más información de la que somos capaces de procesar. Ahora se trata de formar ciudadanos críticos capaces de reaccionar frente a esa información”.

Aprender y multiplicar conocimiento

Las escuelas digitales campesinas (EDC) se vienen implementando como una opción de educación informal desde 2012, un año antes de que ACPO y la Radio Sutatenza fueran incluidas por la Unesco en el Registro Regional de Memoria del Mundo. Hoy están en 50 municipios de ocho departamentos: Antioquia, Cauca, Caquetá, Chocó, La Guajira, Valle, Cundinamarca y, por supuesto, Boyacá, en donde nació el proyecto educativo de monseñor Salcedo. A Chipaque, las EDC llegaron este año.

Para acceder al primer curso, cuyo objetivo básicamente es hacer que los alumnos se familiaricen con los equipos, sus partes, programas y funciones, el único prerrequisito es saber leer y escribir y tener más de 14 años. El contenido se dicta a través de una plataforma digital, disponible para todo el mundo, pero que en la escuela campesina se complementa con talleres y el acompañamiento de un facilitador. Los contenidos de ACPO también están disponibles en CD y USB o audios y cartillas, como es costumbre de la organización desde mediados del siglo pasado.

Cuando los estudiantes se vuelven maestros en alfabetización digital, se preocupan por ponerla en práctica en sus comunidades, liderando, ingresando a otros cursos en los que aprenden sobre sostenibilidad, emprendimiento, derechos humanos, comunicación, entre otros. El objetivo es generar y difundir información y conocimiento que, a todos, habitantes rurales como ellos, les puedan servir. Esa es la meta de estos líderes chipaquences, para quienes la digitalización y la conexión eran una necesidad y una tarea en mora de cumplir.

De acuerdo con Marlady Carrillo, presidenta de la Asociación de Juntas de Acción Comunal, la administración pasada les entregó a los líderes de cada junta un computador y una impresora para sus necesidades. El problema es que casi nadie sabía usarlos. Las tintas de impresión se secaron y muchos vivían pidiendo el favor de que les imprimieran esta o aquella carta. Carrillo estaba a punto de solicitar una capacitación para las 24 juntas, cuando llegó la ACPO a hablar con la Alcaldía para dar inicio a los cursos, que, al igual que en varios municipios, se dictan en el punto Vive Digital.

Además de ser útil para sus cartas, contratos o certificados, la tecnología, dicen estos agricultores y comerciantes, es una oportunidad para sus negocios. Chipaque es un municipio cultivador de cebolla, papa y hierbas aromáticas. Sus pobladores no dudan en afirmar que es la mejor yerbabuena del país. Pero, como es usual, están atados al vaivén de los precios y la injerencia de los intermediarios. Por eso, sueñan con lograr una asociatividad fuerte y conquistar mercados internacionales.

Del computador al terreno

Yolanda Gacharná es ama de casa de lunes a viernes. Los domingos trabaja en la plaza de Las Flores en Bogotá, comercializando hierbas aromáticas. Los viernes y los sábados estudia administración pública, junto con Marlady Carrillo, y ahora también asiste a la escuela digital los miércoles. Por la exigencia del currículo en la Escuela Superior de Administración Pública, en Chipaque, ambas están entre las más adelantadas del curso. Pero eso no es problema, porque la metodología de las EDC respeta que cada uno vaya a su ritmo. De todas formas, Yolanda y Marlady reconocen que aún les falta mucho por aprender.

“Para la agricultura, estar conectado es importante porque uno puede acceder a la información que está ahí, y tomar experiencias de otras personas, otros productores de otras regiones”, asegura Yolanda. Agrega que entre los temas que más les interesan a ella, a su familia –que practica la agricultura en más o menos cinco hectáreas– y a sus demás compañeros cultivadores están las buenas prácticas para producir limpio y orgánico, fundamental para atraer clientes en el exterior.

Guilibaldo Torres, presidente de la junta de su vereda, afortunado por venir desde 15 minutos a pie de distancia, muestra su celular, uno de los popularmente conocidos como “flecha”, tratando de ilustrar que su acercamiento a la tecnología digital ha sido tímido, hasta ahora. Habla con naturalidad de haber abierto su correo electrónico, haber aprendido a navegar páginas web y de ahora estar pensando en organizar la proveeduría de su negocio de vidriería a través de internet, para no tener que ir hasta Bogotá.

“La intención es rescatar el valor de los campesinos de ser líderes en sus comunidades, con el enfoque de que sean multiplicadores de lo que aprenden”, explica David Ruiz, líder regional de EDC en Cundinamarca. Explica que todos los frentes que aborda ACPO pasan por y se fortalecen con los cursos que se dictan en las EDC: el bienestar campesino, la formación de líderes, el fortalecimiento de los medios de comunicación comunitarios, la sostenibilidad, asociatividad y el emprendimiento y desarrollo socioeconómico en general.

En el campo desde cuando nadie lo volteaba a mirar

Mariana Córdoba, coordinadora de ACPO, es argentina. Llegó a Colombia hace dos años, para acompañar a su pareja. Abogada e internacionalista, pero siempre dedicada a la pedagogía, dice haber tenido la “fortuna” de haber entrado a trabajar con Acción Cultural Popular y las EDC. Afirma que la tarea de la organización, ahora en tiempos de posconflicto, es “fortalecer a quien está llamado a protagonizar los cambios auténticos que se vienen: los casi 14 millones de habitantes rurales de Colombia, incluyendo aquellos que hoy se están atreviendo a volver a sus tierras y a fortalecer el tejido social”.

Para ella, saldar la tan mentada “deuda histórica con el campo” es una frase vacía si verdaderamente no se hace partícipes a los campesinos en la sociedad. Promover su derecho a internet significa también promover su derecho a la información y la expresión, cree Córdoba.

Chipaque, junto con Garagoa, en Boyacá, será sede del piloto de la red de reporteros rurales, para que cada uno, formado no sólo en redacción sino en fotografía y video, cuente lo que pasa en sus veredas, y aumenten y estructuren su participación en los contenidos del periódico El Campesino, fundado en 1958 y que hoy pervive en formato digital. El departamento del Valle, por su parte, será el lugar de prueba para implementar una estrategia para la formulación de proyectos de vida de los jóvenes, básicamente la elección vocacional.

La idea es orientarlos, tomar en cuenta las condiciones del mercado laboral, identificar oportunidades de becas, entre otros, siempre con la intención de hacerlos sentir orgullosos de su tierra e inspirarlos a trabajar por ella. ACPO tiene claro que una de sus tareas es abogar por el relevo generacional, en un campo en el que, en 2005, el 64,2 % de los hogares rurales tenían niños menores de 15 años, pero hoy la cifra es apenas del 50 %.

Radio Sutatenza ha sido reconocida a nivel mundial por llegar a la ruralidad cuando nadie más lo hacía. Es probable que la tasa de analfabetismo en el campo, de 12 %, no sea mayor por la labor que personas como monseñor Salcedo han hecho en las últimas décadas. Esa cifra, por cierto, fue uno de los resultados que arrojó el último censo nacional agropecuario, el primero en 45 años y el tercero de la historia. “La política ya no tiene permiso de olvidarse del campo, ya no se puede”, remata Córdoba.

Fuente: El espectador

La educación virtual gana espacio en Latinoamérica

El informe “La educación superior a distancia en América Latina y el Caribe” reveló que el 6,4 % de la matrícula corresponde a alguna modalidad de servicios educativos a distancia.

Hay esperanzas para la educación a distancia

“Las modalidades despresenciales de la educación superior ya se han conformado como una nueva realidad importante del panorama de la educación superior en la región, cuyas tasas de incrementos, que han alcanzado a 30 % interanual, son muy superiores a las tasas de expansión históricas de la educación tradicional presencial, tanto en el grado como en el posgrado”, concluyen en La educación superior a distancia en América Latina y el Caribe.

Esta expansión se realiza a partir de un aumento de los recursos públicos presenciales por parte de las tradicionales instituciones de educación superior, ya que se presenta un fuerte crecimiento de las ofertas de educación a distancia por parte de grandes universidades públicas de la región, algunas de las cuales ya tenían algunas experiencias significativas de educación a distancia, como la Universidad de Buenos Aires y la Universidad Nacional Autónoma de México.

Es vital, según el informe, si se logran pasar los mecanismos tradicionales de la educación a distancia, ya que así se favorecería el establecimiento de sistemas de licenciamientos profesionales, tal como sucede en algunos campos profesionales en países como México, Chile, Costa Rica, Brasil y Colombia.

Fuente: El espectador

Radio Sutatenza: de las clases por radio a medios digitales

La experiencia pedagógica de Radio Sutatenza fue llevada a los nuevos formatos digitales para capacitar a más de 18.000 campesinos en diversas áreas del conocimiento.

Allí donde el mar se une con el cielo. En ese mismo lugar donde cada año llegan las ballenas jorobadas a tener sus ballenatos, viven personas con ganas de salir adelante y muy emprendedoras, ese es el caso de Hortensio Palacios, quien maneja la emisora comunitaria Riscal Stereo en la frecuencia 105.8FM, en Nuquí (Chocó), una zona de Colombia que se encuentra escondida entre las montañas y un espeso bosque.

Hasta este lugar llegaron las Escuelas Digitales Campesinas, programa socioeducativo de Acción Cultural Popular (ACPO), organización que estuvo a cargo de la creación de Radio Sutatenza y que por el impacto que tuvo en la educación del país, quedó incluido en el Registro Regional de Memoria del Mundo de la Unesco.(Sutatenza, o el recuerdo de la radio popular)

Por medio del perifoneó en el casco urbano de Nuquí, los habitantes conocieron los cursos que ofrece la organización. “Conocí el programa porque también hago perifoneo, acción que me permite llegar a todo el pueblo. Haciendo eso, entendí los beneficios, además, es totalmente gratis. Me inscribí e invité a mis vecinos, amigos y conocidos”, recordó Hortensio Palacios.

ACPO capacita a los campesinos en asociación y emprendimiento, liderazgo en la comunidad rural, alfabetización digital, medio ambiente y sociedad, huerta casera, paz y convivencia, pesca responsable,derechos humanos en la comunidad rural, comunicación y periodismo rural. Este curso tiene dos módulos, en el primero dan las bases de cómo hacer periodismo rural y en la segunda parte les enseñan a usar diversas herramientas para fortalecer sus habilidades. (Radio Sutatenza, la “escuela” de campesinos colombianos)

También, está la capacitación en Conocimiento del Medio Ambiente donde le explican a cada estudiante cómo funciona el lugar donde vive, por ejemplo: los aspectos físico-espaciales, económicos, sociales y políticos para que entienda su entorno y cómo explotar eso a favor de su negocio o proyecto de emprendimiento.

Otros cursos a los que pueden acceder los estudiantes son: liderazgo y adaptación al cambio climático, organizado en dos partes. En una les enseñan las causas del cambio climático y el en otro como contribuir para disminuir esos impactos.

Hortensio Palacios ha cursado casi todos, en este momento dedica sus día al de adaptación al cambio climático, en las clases le enseñan cómo acoplar a las transformaciones que se están dando en la tierra debido a la contaminación. Durante el tiempo que Hortensio Palacios ha estudiado aprendió a usar el correo electrónico, programas como Excel, Word, Paint, además de cómo dirigirse a su comunidad para ayudar a que su región tenga un buen desarrollo, entre otras habilidades y conocimientos.

A estas ofertas educativas tienen acceso los habitantes de Nuquí, Chocó, quienes disponen de un aula de clases con computadores en la escuela central del casco urbano de este municipio. “Ese programa ha sido una biblioteca para aprender sobre las nuevas tecnologías y el uso del internet. Es una gran oportunidad”, afirmó Palacios, quien hace parte de este proyecto desde 2015.

Los beneficiarios también cuentan con cartillas y con la ayuda de un auxiliar. “En nuestro programa los campesinos no están solitos, si no que nosotros tenemos un equipo de auxiliares y líderes campesinos que los ayudan y los apoyan para que todos puedan ir superando cada uno de los cursos y sobretodo las dificultades que se van encontrando a medida que avanzan”, explicó Kenny Lavacude, director de ACPO.

Este proyecto de Acción Cultural Popular llega a ocho departamentos del país (Antioquia, Boyacá, Caquetá, Cauca, Chocó, Cundinamarca, La Guajira y Valle del Cauca). Con este programa se benefician más de 18.000 campesinos. De los cuales el 60% son mujeres y el 40%, hombres y desde su creación ha capacitado a 22.736 campesinos.

Cuando llegaron las clases a Nuquí, Chocó, muchos ciudadanos les tenían miedo a las herramientas digitales como los computadores y el uso de internet, así lo relató Hortensio Palacios, quien no solo es un estudiante, también hace parte del grupo de líderes campesinos de su región, por lo que se ha tomado la tarea de ir de corregimiento en corregimiento a invitar a sus vecinos para que amplíen sus conocimientos.

Pese a ese obstáculo muchos habitantes se han esforzado para asistir a sus clases, cabe destacar que no solo los adultos son los beneficiarios, los niños y jóvenes, que quieran capacitarse también pueden acceder.

“Las escuelas digitales campesinas son una puesta de ACPO, que en el pasado trabajaba con la radio porque era la tecnología que tenía a la mano. Lamentablemente la vida va cambiando y la radio dejó de ser un vehículo privilegiado para la educación para convertirse en un medio de entretenimiento, recreación e información y junto a ese cambio de la radio están las nuevas tecnologías de la información y las telecomunicaciones”, dijo Lavacude.

Las capacitaciones constan de cuatro unidades. Para ir avanzando los alumnos tienen que presentar una evaluación de todo lo visto en cada módulo. El puntaje para aprobar debe ser el 75%. En caso de que saque un porcentaje menor pueden presentar el examen cuantas veces sea necesario hasta obtener lo requerido. Para la certificación los estudiantes presentan una prueba final.

Dentro del programa de educación se encuentra la red de reporteros rurales, quienes crean contenidos para el periódico El Campesino, fundado en 1958. Algunos de los beneficiados ahora hacen parte de las Escuelas Campesinas como auxiliares. “Me preparé de como facilitador de las Escuelas Digitales. Estoy aplicando las ideas que quedaron plasmados en mi desde las clases de Radio Sutatenza”, aseguró Alberto Celis.

Mas información:
http://proyectos.banrepcultural.org/radio-sutatenza/es/acpo-radio-sutatenza-0

Fuente; Periódico el espectador versión digital
http://www.elespectador.com/noticias/educacion/de-las-clases-por-radio-dispositivos-moviles-y-computadores-articulo-700335

Delegado PEGUi en Virtual Educa 2017: Ronald Blanquicett

Con su proyecto “app la rivera”, enfocada a ofrecer un tour virtual de la Institución educativa la Ribera, este docente tuvo la posibilidad de visitar virtual educa y nos condesa un poco su experiencia en la siguiente entrevista:

“El evento de Virtual Educa 2017 es una oportunidad inmensa para cualquier docente colombiano y en espacial para mi tierra Monteriana, puesto que este año, tuvimos la fortuna de que el evento fuese en nuestro país, eso denota la importancia y la talla internacional del mismo, y nos mostró el estado del arte de las TIC y como están influyen en la educación. Particularmente observe las ponencias principales en donde puedo rescatar muchas enseñanzas, una de ellas, es que la competencia computacional no se basa en saber demasiado de computadoras sino las transformaciones que podemos hacer con ella.

Otro elemento que puedo rescatar de Virtual Educa 2017, fueron los diferentes espacios empresariales como el de PEGUi, donde se presentaron los objetivos principales de los proyectos, así como sus alcances y la labor social y educativa que estos ofrecen a poblaciones beneficiadas.”

Conoce más del proyecto este docente en el siguiente enlace:

http://pegui.edu.co/delegados/

Cambia la fecha de presentación de las pruebas saber 2017

Debido al paro de maestro que cumplío un mes, y por solicitud del Ministerio de Educación, se aplazó para el 27 de agosto.
La directora general del Instituto Colombiano para la Evaluación de la Educación (Icfes), Ximena Dueñas, dio aviso por medio de su cuenta de Twitter, sobre las nuevas fechas de presentación e inscripción de la Prueba Saber. La funcionaria, y por solicitud del Ministerio de Educación, dio una prorroga a los estudiantes para que realicen su inscripción hasta el día 16 de junio, y la presentación será el 27 de agosto. 
Fuente: El espectador version web
(http://www.elespectador.com/noticias/educacion/si-esta-buscando-practica-el-estado-quiere-contratarlo-articulo-700641)

CATEDRA SE SUMA CON PEGUI A VIRTUAL EDUCA

Del 13 al 16 de Junio se vivirá en Corferias la gran jornada de innovación pedagógica en educación, Catedra por su parte se suma con toda la intensión de aportar a la exposición un sabor de tecnología E-learning y B-learning a la convención, se esperan que más de 20.000 personas hagan parte de la interactividad y el ecosistema de innovación y nuevas tecnologías involucradas a la revolución de la educación en Colombia […]